TIZIANO VECELLIO
Pintor italiano del Renacimiento, uno de los mayores exponentes de la Escuela veneciana. (1477-1576)
Reconocido por sus contemporáneos como "el sol entre las estrellas", Tiziano es uno de los más versátiles pintores italianos, igualmente capacitado para ejecutar retratos, paisajes (dos de los temas que le lanzaron a la fama), escenas mitológicas o cuadros de temática religiosa. Tuvo una larga y dilatada carrera, y su obra atravesó muchas y diferentes etapas, en las que su estilo cambió tan drásticamente que algunos críticos tienen problemas para creer que los cuadros de su primera etapa y los de las posteriores hayan salido de la misma mano.
El conjunto de su obra se caracteriza por el uso del color, vívido y luminoso, con una pincelada suelta y una delicadeza en las modulaciones cromáticas sin precedentes en la Historia del Arte occidental.
Obra
La carrera artística de Tiziano fue muy dilatada, con una producción grandiosa, la mayoría por encargo. En este pintor se puede comprobar perfectamente el cambio de status producido durante el Renacimiento, pasando de ser artesanos a convertirse en artistas, reconocidos socialmente. La temática de Tiziano es también amplia, retrató a la clase dirigente de su época, recibió encargos de comunidades religiosas y de la nobleza, pintó paisajes, reflejó el clasicismo renacentista y anticipó algunas cualidades del Barroco. En general, podemos dividir su producción pictórica en tres grandes temas: la pintura religiosa, las escenas mitológicas y los retratos. Estas categorías no son compartimentos estancos, debido a que se vieron entrelazadas en muchas ocasiones, como los casos de los retratos de personajes reconocibles dentro de escenas mitológicas o religiosas.
Estilo y técnica pictórica
Existen dos épocas diferenciadas sucedidas en el tiempo en cuanto al desarrollo estilístico de Tiziano debido tanto a su evolución personal como a la de la propia pintura del Renacimiento, que buscaba ámbitos nuevos más alejados del clasicismo inicial.
El dibujo
Los orígenes creativos de Tiziano se encuentran influenciados por su maestro Bellini y por Giorgione .
A pesar de estas influencias externas y de la muy marcada personalidad artística propia del joven pintor, la obra de Giorgione fue para él fundamental, ya que utilizó su mismo lenguaje expresivo e incluso, desde la muerte prematura de Giorgione, en 1510, se consideró su heredero espiritual y con toda naturalidad se encargó de terminar las obras que tenía empezadas.
La personalidad artística de Tiziano fue formándose con peculiares características; sobre el sustrato de giorgionismo se fueron sedimentando notas propias de clasicismo, mediante una íntima unión, auténticamente renacentista, entre razón y sentimiento. Le condujo a encontrar el ideal de belleza figurativa armonizada entre la serenidad compositiva y las vibraciones cromáticas que proporcionan los amplios planos de color. En este periodo inicial, Tiziano ejecutó sus obras con un dibujo más cuidado. Las líneas están mejor trazadas y el dibujo es puro y sobrio, dando mayor empaque a las figuras. El pintor realizaba ya desde un principio bocetos o dibujos preparatorios de manera poco frecuente. Estos bocetos, realizados con tiza, carboncillo o tinta y pluma, eran posteriormente desechados para pintar directamente sobre la tela. Las obras de su primera época ya marcan el paradigma del conjunto de su producción: cuadros religiosos como el Noli me tangere (National Gallery de Londres), figuras femeninas rotundas y plenas como Amor sacro y amor profano (Galería Borghese) y retratos como el de Ariosto (National Gallery de Londres), con el que señala el prototipo de retratos de busto entero.
El color
A mediados del siglo XVI, Tiziano comenzó a experimentar con la técnica que caracterizaría el último período de su producción y que marcaría un nuevo giro en su obra. Curiosamente, antes de su marcha a Roma, entregó a Pietro Aretino un retrato "privado", como prueba de su estrecho vínculo profesional con el escritor toscano. El retrato es de tal novedad que ni siquiera Aretino fue capaz de comprender su alcance y lo juzgó "más bien esbozado que terminado". Esta es la característica fundamental de un período dedicado más al color que al dibujo, el cual se plasmaba de modo rápido y en ocasiones impreciso, sin diseño preparatorio. El resultado denota la inmediatez y la expresividad, captando la realidad en el momento preciso. Los contornos ya no están definidos con exactitud y las anchas pinceladas son extendidas de modo aparentemente veloz, como queriendo aludir al motivo más que describirlo. La materia pictórica queda en evidencia tanto en el rostro, como, sobre todo, en las ropas, con grumos no alisados y frotados con los dedos. El resultado suele ser personajes en movimiento, impregnados de una animación vital totalmente inédita, en claro contraste con la ejecución caligráfica, ligada al dibujo.
Esta evolución personal es muy importante para la Historia del Arte debido a que supone un precedente de posteriores innovaciones, como el Impresionismo, y la propia evolución de la pintura veneciana del siglo XVI no puede entenderse prescindiendo de él. Sin embargo, recibió infinidad de críticas, que eran auténticos ataques a Tiziano por su escasa atención al dibujo.
Influencia
Tiziano dominó al menos dos generaciones de pintores venecianos: la de sus contemporáneos, como Lorenzo Lotto o Sebastiano del Piombo, y la de los pintores que tenían la edad de sus hijos, nacidos en torno al tercer decenio del siglo XVI, como Tintoretto y Paolo Veronese.
Algunos otros artistas surgieron en la familia siguiendo la estela dejada por Tiziano. Su hermano mayor, por ejemplo, comenzó en la pintura a la par que su hermano pero trabajó ensombrecido por el talento del maestro. Sobresale el cuadro San Vito, en la iglesia homónima de Cadore, del que se dice (con poco rigor) que Tiziano estaba celoso. Sin embargo, la carrera de Francesco se desvió a la milicia y posteriormente a la vida mercantil.
Marco Vecellio, llamado Marco di Tiziano, nieto del pintor, nació en 1545. Acompañó a Tiziano en su vejez aprendiendo sus técnicas de trabajo. Algunas de sus obras más notables son el Encuentro entre Carlos V y Clemente VII en 1529, en el Palacio Ducal de Venecia; una Anunciación, en la iglesia de SS. Giovanni e Paolo; y un Cristo fulminante. Un hijo de Marco llamado Tiziano (o Tizianello) pintó a comienzos del siglo XVII.
A una rama diferente de la familia pertenece Fabrizio di Ettore, pintor fallecido en 1580. Su hermano Cesare, que también dejó algunas pinturas, es más conocido por su libro de grabados sobre indumentaria: Degli abiti antichi et moderni di diverse parti del mondo (1590). Tommaso Vecelli, también pintor, murió en 1620. Otro pariente lejano, Girolamo Dante, que fue aprendiz y ayudante del pintor, fue llamado Girolamo di Tiziano. Algunas de sus pinturas fueron retocadas por el maestro, lo que dificulta distinguirlas de las originales.
Aparte de los miembros de su familia, los aprendices de Tiziano no fueron muy numerosos. Los hermanos Bordone, Paris y Bonifazio, fueron dos de los más destacados. Curiosamente, un genio como El Greco fue eventualmente empleado por Tiziano para realizar los grabados de sus obras, aunque este dato es discutido.
El prestigio de Tiziano se mantuvo aunque la técnica pictórica de su etapa final fue sutilmente criticada por sus sucesores, entre ellos Giorgio Vasari. Por esto, a pesar de los explícitos homenajes de Velázquez, Rembrandt y Goya, el arte senil de Tiziano no fue rehabilitado hasta que no se produjo un cambio radical en la moda.
Análisis de obra 
Concierto Campestre
(1522-1523) Óleo sobre tela 175cm X 190cm Nacional Galery, Londres(Inglaterra)
Controvertido y admirado, este cuadro, que sirviera de inspiración al célebre Desayuno en la Hierba (1862) de Manet, no puede asegurarse como una obra de Tiziano. Lo cierto es que la fecha de su realización se corresponde con la época en la que el pintor trabajaba como ayudante de Giorgione. Esto hace pensar que se trata de un trabajo en conjunto o bien que pertenece al grupo de obras que Tiziano tuvo que concluir a la muerte del maestro Castelfranco. Por un lado el naturalismo del paisaje, la suavidad de los contornos y el esfumado de los colores, apuntan a Giorgione, por otro lado, no se debe olvidar que ése, precisamente, es también es el estilo de las primeras obras de Tiziano, claramente influenciado por el discípulo de Bellini. A su vez, las figuras femeninas, recuerdan claramente a la mujer con el niño de La tormenta, la gran obra de Giorgione. Sin embargo, el hecho de que no medie esa prudente distancia masculina, hace pensar en la modernidad de Tiziano. La tela fue comprada por Luis XIV en 1671, de ahí que hoy forme parte de las colecciones del Louvre.
Venus de Urbino 1538 Óleo sobre tela 119cm X 165 cm Galería de los Oficios, Florencia, Italia
Venus, la diosa del amor, fue uno de los temas profanos más recurrentes. Tiziano lo abordó varias veces a lo largo de toda su carrera. No obstante, pocas superan a esta Venus de Urbino, cumbre del sensualismo.
Guidobaldo Della Rovere, duque de Urbino, fue el cliente, de alli en el nombre de la obra. Actualmente el cuadro se encuentra en al Galería de los Oficios debido a que la hija del duque, Victoria, contrajo matrimonio con el duque Ferdinando II de la Toscaza y la obra pasó entonces a formar parte de la colección de los Medici. Tiziano estudió muy bien la composición de su cuadro. Venus aparece desnuda, tranquila, a la vez que perturbadora, en primer plano; descansando sobre la seda blanca de los cojines. Sus únicos adornos lo constituyen un delicado brazalete y un ramo de rosas que se destaca de la piel. Su mirada se encuentra dirigida al observador. Una cortina negra remarca su figura, a la vez que divide en dos el fondo de la escena. A la derecha, una ventana alargada aún más la perspectiva e ilumina a las dos criadas, que se disponen a sacar el ajuar de la diosa del arcón.
viernes, julio 03, 2009
TIZIANO SIGLO XVI
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ALLEGRA KIDS
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11:01 p. m.
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